¡Más plomo!

UN BUEN LASTRADO PARA EMPEZAR BIEN

Por Sergi Pérez, Instructor de buceo.

Sé que se está convirtiendo en mi cruzada personal, pero me rebela ver los problemas que surgen a diario en un centro de buceo, como hoy mismo, y  de manera generalizada por el exceso de lastre en los buceadores recreativos, y es lastimoso comprobar que no se le dá ninguna importancia hasta que se alcanza un nivel de buceo técnico. Parece ser que no sufrir en el intento es solo cuestión de los megabuceadores, al resto no les importa. (Bueno, quizás exagero un poco)

Cuando un buceador tiene dificultades para descender lo primero que le pide al patrón del barco es ¡más plomo!… ¿Más? Pero si casi no asoma la cabeza y el chaleco parece que va a estallar !

Pero es así, y eso es un gran problema por los riesgos que entraña, por la comodidad de la inmersión, por el desastre medioambiental que provoca y como no, porque solo 15 a 20 minutos de consumo bajo el agua no es en absoluto divertido.

¿Ventajas? no le veo ninguna, al menos para el buceador de a pié.

Vamos al detalle, ¿Porqué pedimos más lastre del necesario?

    • Pocas veces, pero más de lo que quisiera ver, el buzo no vacía el aire del chaleco, sea por la posición que toma o por miedo a bajar rápido.
  • A veces, éste miedo – ¿falta de entrenamiento quizás? – hace retener demasiado aire en los pulmones.
  • Muchas otras veces, se intenta descender verticalmente, lo que provoca que al mínimo movimiento, las aletas propulsen al buceador a la superficie.
  • También los cambios de época (post-Navidades) o cambios de traje de mayor grueso, nos obligan a pedir más plomo, pero aquí sí está justificado.
Entonces, ¿Qué consecuencias nos trae?
  1. Tanto plomo, obliga a hinchar mucho el chaleco bajo el agua, y el control de flotabilidad se hace imposible. Mucho aire implica grandes cambios de volumen y desplazamiento con solo pequeñas variaciones de profundidad (¿recordamos a Arquímedes y Boyle-Mariotte?), con los consecuentes «boyados» a superficie.
  2. Para evitar los «boyados», el buceador tenderá a tener menos aire en el chaleco, y sus piernas empezarán a caer para que el aleteo compense su flotabilidad negativa adoptando una inclinación mayor de 30º respecto al fondo (muy probable de 45º a 90º).
  3. Obviamente, con una posición tan incómoda, y por la resistencia que el pecho y cuerpo del buceador ejerce al avance, su consumo se dispara y «sólo» dura unos minutos bajo el agua, ¿quizás llegue a los 30′? …con suerte o haciendo apneas (muy mal, ya que luego habrá dolores de cabeza).
  4. El cansancio o casi fatiga nos puede llevar a una situación de estrés incontrolable, consecuencia directa de la acumulación de CO2 en la sangre (…más dolor de cabeza) y si no se controla, puede derivar en pánico, incidente y sin control, accidente !
  5. Si esto termina en un problema serio, el incidente se agrava evolucionando rápido hacia el accidente porque: al enfocarse en el control del incidente o del compañero con problemas, se pierde el control sobre la profundidad y nos enfocamos en el compañero, y no en sustentarnos en el medio. Así que se corre un riesgo importante de terminar en el fondo (donde lo haya) que no es donde quisiéramos estar. (A lo mejor suena a burrada lo que pienso… mmmhh… pero en lo único que puede ayudar el exceso de lastre es que tras un accidente los equipos de rescate encuentren fácilmente a la víctima. Total, con el plomo que lleva no se va a mover, ¿no? (vaya, vuelvo a exagerar un poco, ¿o quizás no?).
  6. Ni vamos a hablar de las consecuencias para el medio natural, que decir de los pobres nudibranquios, o de las frágiles gorgonias y comunidades coralígenas, o de la escasa posidonia oceanica de nuestro litoral, cuando una potente aleta de marca los aplasta o enchufa un chorrazo de agua a presión.
  7. Por supuesto, en entornos «complicados» como las cuevas, o los pecios, donde el depósito de sedimento (limo en muchos casos) es abundante, esos chorros de agua reducen la visibilidad drásticamente, algo que puede ser vital para salir de allí, o simplemente estropear la mejor foto del día.
  8. Y para terminar, cuando se insiste en esta práctica y con el tiempo se mete en el buceo técnico, obliga al usuario a comprarse el ala más grande que haya. Como es tan grande, se le ponen gomas para reducirla cuando no está hinchada. Como las gomas aprietan, si se pinchase se desinflaría, así que mejor llevar dos. Como la segunda no se utiliza nunca, se encasquilla y se hincha sola, así que la llevaremos sin conectar el latiguillo…  mmmmhhh …. entonces si no la llevas conectada, ¿para que la llevas?
¿Es culpa mía, porqué no sé? Tanquilo/a, muy probablemente nadie te lo explicó
En la mayoría de los casos con los que he coincidido y hemos tenido la oportunidad de charlar, el problema suele ser de base.
  • Cuando tu instructor te metió en la piscina por primera vez y te puso de rodillas con más Kilos de la cuenta, era para que no te escaparas y «compensar» las carencias de aleteo (que estas apoyando en el fondo) y de estabilidad, lo que hace su trabajo más fácil. Pero, con ello, acaba de hacer trizas el capítulo 1 (Principio de Arquímedes y flotabilidad neutra) de cualquier manual de buceo, incluido el que has estudiado en la clase del curso que estas haciendo.
  • Y en el resto de inmersiones del curso, lo más probable, es que para hacer los ejercicios, lo mejor es ponerse de rodillas sobre el fondo y, sobre todo subir y bajar por el cabo del ancla para controlar la velocidad… ahí van a la basura los capítulos 3, 4 y 5 (vida acuática y conservación, paradas de descompresión, ascensos lentos…)
  • Con suerte el instructor haga hacer la prueba de lastrado al final de la inmersión, pero suele terminar las frases con «y ahora 2 kilos más»
  • Pero ojo, que la culpa no es suya !! a él le enseñó otro instructor igual que él, que aprendió a su vez de igual manera… con la total recomendación de los instructores de instructores y el beneplácito de las agencias de certificación.
  • (*nota al pié)
Es increíble lo que da de sí un tema tan simple de exceso de lastre, cuando puede ser resuelto tan fácilmente.
¿Como lo resolvemos? Sigue unos simples consejos:
  1. El lastre cambia cada vez que cambias de equipo, e incluso con diferencias tan sutiles como bucear por la mañana o por la tarde después de comer.
  2. Al finalizar la inmersión, con poco aire (cuanto menos mejor) quédate estático/a en superficie con el chaleco completamente desinchado y respirando normal y sin mover piernas ni manos, el agua debe quedar a la altura de los ojos. Significa que con la botella llena llevas ya los 2 a 3 kilos necesarios para hundirte fácilmente: el peso del aire comprimido.
  3. Distribuye el lastre de manera eficiente (norte-sur / este-oeste) en tu cuerpo para que te facilite la posición y balance horizontal (vamos, como van los peces). No lo pongas todo, todo, en el chaleco, tampoco en el cinturón.
  4. Determina que solo necesitas zafar esos 2 a 3 kilos del aire comprimido, y solo al principio de la inmersión, para recuperar la flotabilidad neutra si se estropeara el chaleco. Tirarlo todo y boyarse no es una solución, más que para terminar en el hospital.
  5. Bucea, desciende y asciende siempre en horizontal, y si aprendes aleteos como la rana o marcha atrás (Frog, Back kicks, que tampoco se enseña en el OWD/B1E), podrás controlar mejor la velocidad de ascenso con menos esfuerzo.

Chequeemos los resultados y observa como mejora tu buceo:

  1. Si tus manos empujan hacia abajo y manotean instintivamente, no lo dudes, te falta aire en el chaleco.
  2. Si observas en tu compañero o en tí un ángulo superior a 30º respecto al fondo (horizontalidad), es que te falta un poco de aire en el chaleco.
  3. Observa hacia atrás de vez en cuando, y si hay sedimento o algas en suspensión, es que te sobra lastre o aire en el chaleco.

Esto es solo un principio, una idea que me reconcomía y no paraba de dar forma en mi cabeza debido a la creciente casuística de accidentes que suceden todos los veranos con buceadores/as mal entrenados, con poca experiencia y peor formación. Y que con el ánimo constructivo de que sea utilizado para mejorar nuestras habilidades técnicas, espero no haber ofendido a nadie con ello (no es mi intención), aunque, de ser así, quizás el ofendido/a debiera replantearse por propia seguridad el hacer un cambio en su manera de bucear y lastrar.

*Nota del autor: Por suerte conozco a muchos y buenos instructores, independientemente de la agencia que representan, y que están suficientemente motivados para enseñar bien, y que muy a pesar de la falta de formación por parte de sus agencias, son autodidactas y mejoran con la experiencia y su esfuerzo personal para conseguir buceadores seguros en sus alumnos. Espero que estas líneas puedan servirles a ellos y ellas expresamente. De los malos instructores, ni siquiera espero que pongan interés en haber leido hasta aquí.

Autor

Sergi Perez García, UTD/SSI Instructor Trainer
Sergi Perez García, UTD/SSI Instructor Trainer
Sergi Pérez, es tercera generación en el buceo, e instructor de buceo recreativo desde 1992. Su dilatada experiencia con las diferentes agencias certificadoras, en la exploración de cuevas y pecios profundos, e introductor del UTD/DIR en Europa, generan un continuo goteo de opinión en la comunidad del buceo.

Sergi Pérez, es tercera generación en el buceo, e instructor de buceo recreativo desde 1992. Su dilatada experiencia con las diferentes agencias certificadoras, en la exploración de cuevas y pecios profundos, e introductor del UTD/DIR en Europa, generan un continuo goteo de opinión en la comunidad del buceo.

Comments
  • Fernando
    09/08/2012

    Excelente articulo!! es cierto k buceo muy lastrado etc etc etc gracias por dedicar tu tiempo a enseñar. FERNANDO BAJOS BLINDHUBER

    reply
  • Fernando García-Rojo
    09/08/2012

    Enhorabuena por arrojar algo mas de luz en el tema del lastre Sergi, instructivo y entretenido, con esos toques de humor que lo hacen ameno.
    Un saludo y espero volver a bucear con vosotros de nuevo.

    reply
  • Chema Dui
    15/08/2012

    No lo había visto antes. Muy bueno; pedagógico y además muy ameno y fácil de leer.
    Ya va siendo hora de volver por La Azohía

    reply
  • Isaías Casillas
    18/08/2012

    Genial descripción y tema interesantísimo que no mucha gente explica de forma tan clara y con lenguaje sencillo de entender. Te animo a seguir ilustrandonos con tus conocimientos.

    reply
  • Gonzalo
    27/08/2012

    Muy buen artículo Sergi.

    Conocimientos de base y de cajón.

    Yo además animaría a la gente a que experimenten por ellos mismos. Probar y probar y no acomodarse, seguro que aunque vayas comodo todavía te puedes quitar 1 kilo.

    Y todavía otra ventaja más a las que dice Sergi. Además de que es una «pesadez» llevar mucho plomo bajo el agua, aún es más «pesadez» en el barco cuando te estas equipando.

    El plomo es un lastre 😉

    reply
  • Juan A Pérez
    02/09/2012

    Gracias otra vez por la información y persistencia de tu persona en un tema tan sencillo e importante como la flotabilidad.

    Un saludo desde Madrid.

    reply
  • 17/09/2012

    Comparto al ciento por ciento todas y cada uno de los pensamientos.
    En todo caso, creo que has sido demasiado políticamente correcto en cuanto a la formación que se da a los futuros buzos.

    reply
    • 17/09/2012

      Comparto y apoyo tus comentarios.
      Creo, que has sido demasiado políticamente correcto, en cuanto a la formación que reciben los futuros buzos, y con que facilidad les damos titulación sin tener unos mínimos conocimientos como para que no se acabe en la cámara hiperbarica, o peor.

      reply
      • 15/09/2015

        HolaComo fiel lectora de tus posts, auqune desconocida, decir que la sensacif3n de paz y de libertad que me transmite este cartel es muy grande. La foto es sublime, da la impresif3n de la inmensidad del mar, como si no tuviera fin, y la buzo (bfse dice ased?) tiene una postura totalmente relajada, como si se dejara llevar y fuera un pequef1o ser entre el resto de los peces Opino, como otros comentarios anteriores, que sin conocer ese sitio, viendo el cartel, me dan ganas de ir hasta alled y volar en el agua. Fallos: ningunoGrado de envidia: muy elevado gracias por el post

  • 15/09/2015

    por cierto que iinertvda de arriba a abajo (dejando a la buceadora como este1) el efecto de la luz viniendo del fondo ya conseguireda una atmf3sfera de ciencia ficcif3n, aunque claro este1 que no servireda para el cartel.

    reply
  • Gema
    12/10/2015

    Fuiste una revelación para Alberto y para mí hace algo más de un año, cuando alguien nos hablaba por primera vez de «bucear bien». Desde entonces nos esforzamos más y más, y el placer aumenta de forma proporcional.
    Y en el esfuerzo en cada inmersión está el evaluar si el lastre que llevamos es el correcto. Rara vez tenemos el momento de tranquilidad para observarlo antes o al final de la inmersión, que entiendo que son tus recomendaciones. Así que lo hacemos por las sensaciones durante la inmersión.
    Personalmente me encuentro con un problema que no sé resolver: mis temidas botellas de aluminio. Me sucede que, si me pongo el lastre que considero adecuado para hundirme, me resulta muy complicado mantenerme en los 5-3m para la parada de seguridad al final de la inmersión, pues la parte inferior de mi cuerpo flota como una boya. Sólo he encontrado dos posibles soluciones: sobrelastrarme, lo que odio, pues disminuyo mi confort (y seguridad) y no disfruto igual; o poner lastre en la parte de abajo de la botella, cosa que sólo me ha sido posible una vez entre muchas.
    ¿Se te ocurre alguna otra solución?

    reply
Add Comment

Estar en contacto

Ingrese sus datos a continuación y nos pondremos en contacto lo antes posible.



    O llámanos directamente:

    x